Descripción puntos

Descripción de los puntos.

Comenzamos nuestro recorrido en la estación de Autobuses, entre sonidos de vehiculos, altavoces y un transitar constante de gente se encuentra nuestro...

1º Punto.
Este primer lugar va dedicado a los coleccionistas, amantes de lo extraño o lo absurdo, objetos casi en deshuso, cómic o novelas del oeste, pequeños anises de colores casi extintos,  en la estacion encontraras pequeñas tiendas que aun conservan verdaderas maravillas de antaño, animate a adentrarte en una de ellas y descubrir lo que esconde, quizás encuentres eso que siempre andaste buscando.

2º Punto.
Siguiendo nuestro trazado, muy cerca de la estación encontraremos este segundo punto, presentando un gran edificio, esta fachada no tiene desperdicio.
Se trata de la fachada -trasladada-  del Palacio de los Riquelme, de alguna manera los mecenas de Salzillo, El edificio se encontraba antes de ser trasladado en Plateria, calle de Jabonerías.
De estilo  Plateresco presenta a dos grandes tenantes guardando el escudo de la casa Riquelme, compuesto por un yelmo que mira a su derecha, sostenido por un mano que aprieta el airón ornante del mismo. La misión de estos tenantes era asustar a los ladrones que querían robar los palacios.
También vemos a ambos lados dos Melusinas, hadas nacidas en la literatura de la manos de Jean D´arras  a finales del s XIV, condenadas no se sabemos el motivo, a desarrollar cola de serpiente todos los sábados durante su existencia.

3º Punto.
Sello o símbolo perteneciente al gran artista murciano Salzillo. En el podemos leer con dificultad las palabras. Mayordomo, real e ilustre, que hacen referencia al nombramiento de Real Mayordomo de la cofradía Jesús Nazareno que se le impuso por parte de Alfonso XIII en 1906.

4º Punto.
En el ático de la fachada, un relieve de Nuestra Señora de la Arrixaca permite recordar uno de los hechos milagrosos más destacados de la imagen medieval, el llamado ”Lluvia en los campos secos” refiriéndose a unas lluvias caídas en la región en 1695 tras el traslado de la virgen en rogativa a la catedral. Ese año se llamo el año del milagro por las buenas cosechas recogidas.
El pozo de donde se supone que fue extraída la primitiva imagen de la Arrixaca existe aún, y está en medio de la iglesia de San Agustín. Su agua sirvió para la obra del templo y para el uso general de aseo y riego del pavimento.

5º Punto.
En el suelo de la plaza de San Agustín encontramos una singular imagen incrustada entre los adoquines.
Las campanas de Auroros constituyen la expresión sonora o la presencia musical de las hermandades que nacieron  en los albores del siglo XVII. Nacen como advocación de la virgen María y denominándose campanas por ser el único instrumento que acompañaba la voz humana. El vocablo Auroro hace referencia a coros de grupos, conjuntos, hermandades, cuadrillas, etc.  Representa la despierta, es decir, la salida a media noche y retirada de los primeros resplandores de cada mañana.

6º Punto.
La parroquia es una de las más antiguas de la Diócesis de Cartagena, Aunque no es el edificio original.  Sobre la puerta se sitúa el frontón liso pintado que representa a Jesuscristo como Redentor, sentado sobre el trono y enmarcado por la almendra mística sostenida por dos ángeles y acompañado por el tetramorfos,  tanto a la derecha como a la izquierda aparecen santos y santas de la iglesia con sus atributos correspondientes.

7º Punto.
Ornamentación clásica de una fachada que nos encontramos a su paso por la calle Sagasta. Podemos observar un ornamento floral con jarrones, una hornanica y columnas simples.

8º Punto.
Placa de reconocimiento a Don José Esteve, principal figura del liberalismo murciano, médico de profesión y posterior presidente de la Real Academia de Medicina. Una plaza en la ciudad lleva su nombre que es el kilómetro cero de Murcia. En la plaza hay un punto, conocido como “las tres esquinas”, se medían la distancia de todas las carreteras de la Región de Murcia.

9. Punto.
Convento tiene su origen en la Orden del Salvador o Santa Brígida, fundado en el 1335 por Doña Teresa Moratón. La fachada  presenta una portada de trazado convexo con un arco de acceso mixtilíneo, muy movido de silueta, y un cuerpo a modo de remate formado por tres hornacinas que albergan a los santos titulares, de izquierda a derecha,  San José, San Salvador y San francisco.

10º Punto.
Si buscamos por la fachada encontraremos unas pequeñas, antiguas y casi olvidadas Jícaras, que son elementos de aislamiento eléctrico, realizados estos en cristal verde y utilizados durante muchos años en los tendidos y postes de la luz. Estos elementos hoy en dia son muy difíciles de encontrar en la ciudad.

11º Punto.
En la esquina de la calle San Pedro con la Calle Almudi, nos encontramos un dibujo a línea realizado en la fachada de la taberna Rincón Grana, donde se ve representada la torre de la catedral.

12º Punto.
Junto a la Glorieta está el edificio del antiguo hotel París, que posteriormente fue el Universal y, por último, el hotel Victoria, del año 1850. Fue el hotel más famoso de la ciudad, y en él se personajes ilustres como el rey Balduino de Bélgica o Ernest Hemingwey. En la actualidad es un centro comercial.

13º Punto.
Maravilloso edificio  declarado bien de interés cultural que da paso a la calle San Patricio, calle relacionada con la Batalla de Los Alporchones (1452) donde las huestes murcianas vencieron a los granadinos. Antes se llamaba calle de la Cárcel por hallarse en ella la cárcel real.

14º Punto.
Ornamento tallado en el porton del edificio neobarroco del Arquitecto Joaquín Dicenta, construido en 1920. La rentablemente no podemos admirar el conjunto de la fachada completa pues hoy en día se encuentra en proceso de restauración.

15º Punto.
Para todos los amantes de la musica, detalle de la fachada de la catedral, situada al lado de la entrada principal en la fachada y  donde se pueden ver partituras y violines.

16º Punto.
Frase que se llego a poner en casi todas las iglesias españolas, haciendo honor a Jose Antonio Primo de Rivera, fundador y líder del partido Falange Española. Tras su muerte ejecutado en los primeros meses de la guerra civil española, esta frase  se convirtió en un emblema que encabezaba todas las listas de fallecidos del bando nacionalista.

Acogiéndose a la Ley de la Memoria Histórica, la asociación de MH “Amigos de los Caídos por la Libertad” exigió la desaparición de esta inscripción en mayo y octubre de 2008, a lo que la conserjería de cultura y el obispado hicieron caso omiso.